Cuando se trata de la gestión de la alimentación en la ganadería lechera, muchos ganaderos ven la tecnología como algo complejo o difícil de manejar. En realidad, la gestión digital de la alimentación simplifica el trabajo diario en lugar de complicarlo.
Las herramientas digitales para el control diario de la alimentación tienen un impacto directo y positivo en la economía de las explotaciones y en la eficacia de la alimentación. El valor real no procede de la tecnología en sí, sino de cómo la utilizan los ganaderos cada día.
En el vídeo enlazado a este artículo, Cristian Rota explica por qué las granjas ya no pueden confiar sólo en la gestión manual de la alimentación.
Los componentes de la ración nunca permanecen constantes.
El contenido de materia seca cambia continuamente debido a:
Cuando los ganaderos no miden y actualizan diariamente estas variaciones en un sistema de gestión, experimentan cambios sin darse cuenta. Esta falta de control conduce a estimaciones inexactas de la ingesta de materia seca.
Agricultores que utilizan correctamente software y tecnología específicos:
Uno de los errores más comunes en la gestión manual de la alimentación se produce cuando los ganaderos asumen niveles de ingesta que en realidad no existen.
Cuando los datos carecen de precisión:
La tecnología hace algo más que mejorar los números. También favorece el bienestar animal. Una ración gestionada de forma coherente reduce el estrés y limita la variabilidad dentro del rebaño.
La gestión digital de la alimentación comienza en la fase de almacenamiento.
Los agricultores deben:
Este enfoque diario permite a las granjas
Los sistemas digitales deben manejar datos técnicos y económicos, no sólo valores nutricionales.
Gestionando la materia seca y la economía en tiempo real, las granjas pueden calcular un indicador clave: IOFC (Ingresos sobre Coste de Alimentación).
Según Rota, las explotaciones deben calcular la IOFC:
Los datos técnicos proporcionan la ingesta de materia seca y la eficiencia alimentaria.
Los datos económicos completan el análisis.
IOFC combina estos elementos para responder a una pregunta clave:
¿cuánto dinero queda después de que la granja pague los costes de alimentación?
Ese margen cubre todos los demás gastos de la explotación.
Los cambios en el IOFC orientan las decisiones estratégicas.
Cuando los agricultores se comprometen plenamente a utilizar la tecnología y rellenan correctamente los sistemas digitales, obtienen datos de alta calidad.
Este enfoque:
Cuando las granjas utilizan la tecnología en todo su potencial, no se convierte en un coste.
Se convierte en una herramienta que genera valor cada día.
La gestión digital diaria de la alimentación ayuda a las granjas a
La gestión digital no complica el trabajo.
Permite a las explotaciones trabajar mejor, con mayor conciencia y menos márgenes de error.
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